Ejercicios de mindfulness para compartir con tus peques

Ejercicios de mindfulness para compartir con tus peques

En países como Estados Unidos son muchos ya los programas que apuestan por el entrenamiento mindfulness o atención plena para alumnos y educadores con excelentes resultados. Aquí todavía queda un poco de tiempo, o eso parece, aunque esta técnica ya empieza a practicarse entre los adultos.

Son muchos los beneficios que el Mindfulness puede proporcionar a los niños:

  • Mejora el aprendizaje, la atención, la creatividad y el rendimiento académico.
  • Pueden concentrarse mejor e ignorar las distracciones.
  • Les ayuda a regular sus emociones, a encontrar la tranquilidad y el equilibrio y a sentirse más seguros.
  • Aumenta la introspección, ven más claramente lo que sucede en su interior, en su exterior, en los demás y en su entorno.
  • Desarrollan la compasión y la amabilidad hacia sí mismos y hacia los demás.
  • Mejora las habilidades sociales como la paciencia, la empatía, la alegría por el bienestar de los demás o la ecuanimidad.

A continuación, detallaremos algunos ejercicios que puedes empezar a practicar con tu hijo:

  1. La campana. Pide a tu hijo que escuche atentamente el sonido de la campana y que levante las manos cuando ya no oiga nada, cuando el sonido haya desaparecido completamente.
  2. El astronauta. Vais a jugar a ser astronautas que visitan otros planetas. Ofrécele una pieza de fruta (o cualquier otro alimento) y pídele que la describa con los 5 sentidos pues jamás habéis visto cosa igual: cómo es ese alimento, qué forma tiene, cuál es su color, si pesa, si es blando o duro, si es suave o rasposo, si huele a algo, si hace algún sonido cuando lo masticas, si es dulce o salado, etc…
  3. El parte meteorológico. Sentaos cómodamente, cerrad los ojos y tomaos un tiempo para descubrir cómo os sentís en este momento. Dile que observe si brilla el sol y se siente relajado, o si hay nubes y está a punto de caer un chaparrón, o quizá si hay una tormenta. Pídele que observe de forma amable y curiosa el tiempo que hace por dentro e indícale que es simplemente lo que hay. Puede ser que en otro momento del día cambie, pero ahora es como es, y así está bien. Los estados de ánimo cambian como cambia el tiempo, pasan por sí mismos.
  4. Atentos y quietos como una rana. La rana es un animalito que puede dar grandes saltos, pero también puede quedarse muy quieta, observando todo lo que pasa a su alrededor pero sin reaccionar de inmediato, respirando con mucha calma. Su tripa se hincha cuando entra el aire y se deshincha cuando sale el aire. Vamos a sentarnos y a respirar como la rana, así, la ranita no se cansa y no se deja arrastrar por todos los planes interesantes que se le pasan por la cabeza. Durante un rato vamos a estar quietos como una rana, notando como la barriguita se abulta un poco y después se hunde otra vez.
  5. Memorizar: Intenta recordar 5 cosas que veas de camino al colegio, en un tramo de un viaje en coche, en la visita a un museo o en un simple paseo por la calle (un árbol, un animal, un edificio peculiar, unos niños jugando…). ¿Cómo son?, intenta percibir cada vez más cualidades de las cosas, pero sin juzgar, sin decir si es bueno o malo, hermoso o feo, simplemente apreciando las características de lo que te rodea.

Consejos para la práctica:

  • Constancia y paciencia: elige momentos fijos, por ejemplo 2 o 3 días a la semana, a la misma hora. Con unos 4 o 5 minutos es suficiente para los niños pequeños (de 4 o 5 años de edad) y entre 5 y 15 minutos los mayores. Los resultados no siempre se dan de inmediato, es con la práctica regular como se observan los mayores beneficios.
  • Lugar: cuando se está aprendiendo es aconsejable buscar un lugar tranquilo en el que no haya interrupciones. Con el tiempo, se podrán hacer los ejercicios en espacios más bulliciosos.
  • Actitud: propón la práctica con una actitud lúdica, llena de humor y de aventura, pero de forma relajada. Si el niño se resiste puedes acordar hacerlo en otro momento.
  • Repite algunos ejercicios que les sean especialmente atractivos o fáciles. Aunque el ejercicio sea el mismo, la experiencia personal puede cambiar en cada ocasión.
  • Participación: resulta muy motivador practicar con los niños, estar ahí con ellos, viviendo una experiencia compartida.
  • Aceptación, valorar el esfuerzo, con amabilidad. Hay días que uno se siente mejor y la práctica sale “redonda”; otros, uno está más distraído, más tenso y aparecen más dificultades. En todo caso hay que decirle al niño que se dé cuenta de ello y que lo está haciendo bien, aceptando las cosas tal y como son en ese momento. “No juzguéis las experiencias de los niños, todas las experiencias están bien”.
  • Escúchales: pregúntales por la experiencia, pídeles que expresen sus sensaciones al terminar los ejercicios. Estas no son ni buenas ni malas, simplemente vivencias de cada momento. Si le apetece comentarlo bien y si no también.

Todos estos ejercicios ayudarán a relajar a tu hijo, entre muchos otros beneficios anteriormente comentados. Neovital Health además ofrece soluciones 100% naturales para los peques de la casa. En este caso, NEO PEQUES RELAX puede ser un buen complemento para reducir la agitación nerviosa de tu hijo gracias a su composición ya que contiene extractos de plantas (Lúpulo, Melisa, Azahar y Pasiflora), Magnesio y Vitamina B6.

 

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